Ahora es el momento de abordar el bienestar laboral

El bienestar laboral de los empleados es responsabilidad de las organizaciones. Pero no solo eso. Además, es una estrategia de negocio que tiene un impacto directo, y muy importante, sobre la productividad. Y, por ende, en la rentabilidad empresarial. Aunque las pruebas son claras, en algunos casos, el mensaje parece que está tardando un poco en calar.

Hace algunas semanas, El Periódico publicaba unos datos preocupantes: en 2023, las bajas por incapacidad temporal por motivos relacionados con la salud mental alcanzaron el máximo histórico de 602.683. Muy por encima de las 283.923 de 2016. A continuación, completaremos esta información con las conclusiones del último informe ‘State of the Global Workplace’ de Gallup. El objetivo es hacer una fotografía reciente del estado del bienestar laboral.

Más de la mitad de los trabajadores del mundo dicen pasarlo mal

A nivel mundial, el estudio de Gallup detectó que, en 2023, el bienestar de los empleados bajó hasta el 34%. Un punto porcentual menos que el año anterior. Aunque no se trata de una caída dramática, tampoco es buena noticia. Estamos en un momento en el que las empresas son más conscientes que nunca de la importancia de esta área. Pero sigue quedando un gran margen de mejora.

Si vamos más al detalle, en Europa, el 37% de los trabajadores afirman sentir estrés cada día. Esta sensación es más frecuente en mujeres (39%), que en hombres (35%). Y en menores de 35 años (41%), que en mayores (36%). En España, la situación es similar, con un 36%, un dato que no ha variado con respecto al año anterior.

Asimismo, el 15% de los empleados europeos dicen estar enfadados. En este caso, España supera con mucho este porcentaje, llegando hasta el 22%, 2 puntos porcentuales más que en la edición anterior. Estamos hablando de la séptima posición en el ranking de países europeos. En la misma línea, el 25% de los trabajadores españoles se sienten tristes, 1 punto más que en 2022 y por encima del promedio de la región (17%). De nuevo, si hiciésemos un ranking, España se situaría en la cuarta posición.

Más de la mitad de los encuestados por Gallup reconocen estar pasándolo mal. En concreto, solo el 34% de los trabajadores del mundo afirman estar saliendo adelante. En Europa, este porcentaje sube hasta el 47%, pero España está por debajo de la media. Apenas el 41% reconocen prosperar en la vida.

En España, solo el 9% de los trabajadores se siente comprometido

El informe de Gallup también analiza la relación entre el bienestar de los trabajadores y su compromiso con la empresa. La conclusión es que existe una falta generalizada de engagement. Así, en el mundo, el 77% de los empleados o no se sienten comprometidos o se reconocen activamente desconectados de sus empleadores. Por el contrario, solo el 23% afirman sentirse implicados con su organización. En Europa, este último porcentaje cae hasta el 13% y, en España, hasta el 9%, lo que nos coloca en uno de los últimos puestos del ranking de la región, solo por delante de Suiza, Italia, Luxemburgo y Francia.

Según la consultora, cuando los trabajadores creen que la labor que desempeñan o las relaciones que mantienen en su entorno de trabajo son significativos, bajan las emociones negativas y aumenta la satisfacción. A este respecto, otro meta análisis que la consultora realizó este mismo año encontró que las unidades de negocio con un alto compromiso experimentan, entre otros beneficios, un 70% más de bienestar laboral. Los datos indican que no estamos en esa situación.

¿Qué sucede con los managers?

Gallup hace especial hincapié en los responsables de equipo. Como trabajadores y como palancas de bienestar. En lo que se refiere al primer aspecto, estos perfiles tienen más probabilidades de recibir salarios altos y de ver reconocidos sus esfuerzos y, por tanto, es más fácil que se sientan comprometidos con la empresa. Sin embargo, los niveles de estrés, enfado, tristeza y soledad son más altos que los del resto de empleados. Una de las razones puede ser la complejidad de gestionar equipos en un entorno laboral tan incierto como el actual.

Por otro lado, el informe concluye que, si los managers se sienten comprometidos con la organización, es más probable que sus equipos lo estén. Así, según Gallup, el 70% de la variación en el engagement de los trabajadores puede atribuirse a sus responsables.

De todo ello podemos deducir lo fundamental que resulta incluir a estos roles dentro de las políticas de wellbeing de las empresas, por su bien y por el de sus equipos. Si antes decíamos que el compromiso impacta directamente en el bienestar, el impacto también se producirá a la inversa. Es más fácil que cualquier persona se sienta más implicada con un empleador que se preocupa por ella.

En conclusión

En los últimos años el mundo laboral ha experimentado grandes cambios que han afectado al bienestar físico, mental y financiero de las personas. Por supuesto, apoyarlos en este proceso es una responsabilidad ética para cualquier organización. Pero, además, es clave para mejorar la productividad y abordar retos como el absentismo o la rotación.

En este sentido, nuestra recomendación desde Ceinsa es integrar el bienestar, siempre desde un enfoque holístico, en la experiencia de empleado, teniendo en cuenta que las formas de compensar a la plantilla tienen que incluir algo más que dinero. La salud física, mental o emocional y financiera de las personas son, cada vez más, aspectos a potenciar y desarrollar desde las organizaciones como estrategia corporativa, si queremos contar con personas satisfechas y comprometidas con el éxito de todos (de las personas y de la compañía).