Burnout fuera: crea una Cultura Organizacional sana

En el ámbito de la gestión del talento humano cada vez preocupa más el ‘burnout’. Tres de cada cuatro trabajadores estadounidenses afirman experimentarlo (Ringover). Además, más de la mitad (53,4%) de las empresas reconocen que el riesgo de que sus empleados lo padezcan ha aumentado en el último año (Adecco). Esto nos da una idea de que es una afección muy prevalente y la tendencia es al alza.

Para prevenirlo es necesario identificar las señales lo antes posible. Y, sobre todo, crear una cultura organizativa que normalice y promueva el descanso de las personas. Estamos ante un problema que lejos de ser individual, es sistémico.

¿Qué es el burnout?

La Organización Mundial de la Salud considera el burnout un problema asociado con el empleo y el desempleo. Bajo el nombre de Síndrome de Desgaste Ocupacional, lo define como el “resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito”.

Sus dimensiones son tres: sentimientos de falta de energía o agotamiento, incremento de la distancia mental con respecto al trabajo o sentimientos negativos o cínicos con respecto a este y sensación de ineficacia y falta de realización.

¿Cuáles son los síntomas y las causas del burnout?

Las dimensiones mencionadas coinciden con los síntomas identificados por un estudio reciente de Ringover. Estos son agotamiento persistente (42,8%), desapego (32,6%), sensación de impotencia, de estar atrapado o derrotado (31,7%), pesimismo (27,4%) y dudar de uno mismo (27%).

El mismo estudio apunta como causas las cargas de trabajo pesadas (43%), falta de recursos (36,9%), microgestión (36,6%) y entornos laborales tóxicos (34,5%). Asimismo, el III Observatorio Adecco sobre Bienestar emocional y factores psicosociales señala la presión de tiempo o la sobrecarga de trabajo (59%). Y el informe ‘Global Workforce of the Future 2023’, también de Adecco, la falta de apoyo de los líderes de la empresa (44%).

Todos estos motivos tienen en común la evidencia de que la raíz del burnout reside en algo muy diferente de los rasgos o características individuales. Aspectos como la gestión del trabajo o el clima laboral tienen un peso muy importante en su aparición y prevención.

El burnout afecta a toda la estructura organizacional 

Según el informe del grupo Adecco, siete de cada diez trabajadores españoles han sufrido burnout. Además, el 53% teme hacerlo en el futuro. De hecho, España es el sexto país con más síntomas de este síndrome. Solo por detrás de Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Australia y Suiza.

Ningún perfil laboral está a salvo. Adecco concluye que los directivos son los que están más “quemados”. Una tendencia que crece, ya que el 68% sufrieron burnout el último año, un 43% más que el año anterior.

Una explicación puede ser el cambio que se está produciendo en sus responsabilidades. Según un artículo de Harvard Business Review, las empresas buscan líderes que, además de conocimientos financieros y técnicos, posean habilidades blandas como saber comunicarse y crear relaciones. El objetivo es que sean capaces de motivar a una fuerza laboral más compleja y digital o actuar como portavoces. Adquirir este tipo de habilidades y asumir estas tareas debe sumarse a la carga de gestión que ya tenían, lo que añade estrés a la ecuación.

Las claves para prevenir el burnout laboral

Los empleados que desconectan tras su jornada laboral son un 20% más productivos (Slack). Crear una cultura organizacional que promueva el descanso es clave para combatirlo. Un ámbito en el que queda mucho por avanzar, ya que solo el 58% de los trabajadores españoles ha hecho todas sus vacaciones. Además, el 79% afirma sentir falta de apoyo por parte de su empresa a la hora de tomarlas (Adecco).

Es recomendable establecer y respetar una política de desconexión digital y fomentar la flexibilidad en todas las áreas. Por ejemplo, ofreciendo opciones de teletrabajo, horarios y vacaciones flexibles o años sabáticos.

Es fundamental formar a los responsables para que sepan reconocer las señales. También crear oportunidades para que los trabajadores se expresen con buzones de sugerencias, encuestas, reuniones individuales, etc.

Premiar la eficiencia por encima del tiempo y fomentar la colaboración son otras estrategias a tener en cuenta. Igual que reconocer los esfuerzos de los trabajadores, mantenerles informados de los beneficios a los que tienen acceso, y proporcionarles oportunidades de formación y crecimiento.

Y ¿qué sucede con los directivos?

Las prácticas recomendadas para prevenir el burnout en los directivos y responsables de equipo son similares a las anteriores. Es clave recoger información sobre cómo se sienten y qué necesitan. Solo así podrán detectar de forma temprana síntomas que podrían derivar en burnout. También reconocerles por su trabajo o proporcionarles formación dirigida a adquirir las nuevas competencias que el mercado laboral actual requiere.

Finalmente, los programas de mentoría o de Job shadowing, como apoyo alternativo a los trabajadores, pueden aligerar la carga de los managers.

Las organizaciones pueden hacer mucho por prevenir el burnout laboral y su elevado coste, económico y de productividad. Si bien, puede haber dificultades a la hora de implantarlos, los grandes ejes estratégicos son sobradamente conocidos. Fomentar la desconexión y la conciliación, priorizar el bienestar y crear un clima laboral positivo.

¿Cuáles de estos ejes forman parte de tu estrategia de Recursos Humanos para este año?

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